lunes, 2 de noviembre de 2015

LA INGRATITUD DE LOS HIJOS, tan trillado y tan verdadero....


Me uno a esta queja. He tenido una docena de hijos. Cuento con 3, a los que agradezco con todo el alma que me den un taco, una comidita y hasta comparto con ellos su buena vida. Aquí le regalo esta sencilla poesìa de "Omero" que relata lo que han expresado millares desde el comienza de la vida en la Tierra. Es cántico de la humanidad:
Padres llena de dolor lacerante
Que sufren y lloran por sus hijos ingratos
Que llevan en su alma tristeza constante
Porque solo las pasar malos ratos.
Hijos malagradecidos.
Y el alma noble de una madre se quebranta
Por la angustia del mal comportamiento
Y aunque sufre camina y no se espanta
Enfrentando luchas y mucho sufrimiento.
Porque hay hijos que no saben agradecer
Y a su madre ignoran con el tiempo
Olvidando todo lo que ella supo padecer
Para que ellos estuvieran sin contratiempo.
Hijos que al final de todo se avergüenzan
De aquella humilde viejecita
Que luchando para que las adversidades no la venzan
Sigue amando sin parar, y se marchita.
Se de muchas madres que tienen muchas penas
Que rasgan sus almas como crueles condenas
Al sufrir las ofensas de sus hijos malagradecidos
Que sin piedad las humillan cuando están reunidos.
Afligida aquella madre guarda su llanto
Olvida las humillaciones recibidas
Y perdonando extiende su amoroso manto
Cuando aquel malagradecido sufre heridas.
La madre llora y ruega a Dios por aquel hijo amado
Que no ha sabido corresponder como debía
A todo lo que aquella buena madre le ha dado
Sobre todo cuando él no lo merecía
La ingratitud es el pago que reciben
Muchas madres abnegadas y entregadas
De aquellos hijos e hijas que se olvidan y viven
En su egoísta mundo, dejando a su madres olvidadas.